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11 julio 2015

Yo dije que SI

Pues así es. El 4 de julio de 2015 llegó y dijimos que SI. El tiempo acompañaba, salió todo perfecto y lo dimos todo. Nos entregamos y nuestros invitados así lo hicieron también.



Cuando la gente dice que es el día más feliz de su vida no exagera. Sí que lo es.

La ceremonia, tan hecha a nuestra medida, arrancó las lágrimas y las risas de todos. Ya en el cóctel se palpaba que la gente venía a darlo todo, tenían ganas de boda.

Todos nos felicitaron por el detalle y mimo que habíamos puesto en cada preparativo. De verdad, MERECE LA PENA. 

Merece la pena, no sólo el hecho de casarse, sino de invertir tanto tiempo en detalles y manualidades. No hagáis caso a aquellos que os echan los ánimos abajo. Los invitados sí que se dan cuenta y por supuestísimo que lo valoran. Ha pasado una semana de la boda y aún hay gente que cuelga fotos en el facebook dándonos las gracias, que nos llama o nos escribe para agradecernos el día tan fabuloso que pasaron en nuestra compañía y que reconocen los detalles y la boda tan personalizada que preparamos.

Hay algo que me dijo Juan Carlos y que lleva razón. No es en sí los detalles o regalos, sino las sensaciones que la boda deja en la gente. Lloramos, reímos, comimos, bebimos, bailamos, cantamos, brincamos,... Aún se celebra el AMOR, con mayúsculas y, cuando la gente lo vive de verdad, está entregada.

Juan Carlos también me reconoció que llevaba razón en muchas cosas. Él a veces se quejaba de que tenía demasiadas cosas preparadas... todo eso hasta que vio las fotos tan chulas del photocall, el árbol de huellas terminado, o el libro de firmas con las instantáneas polaroid de los invitados, o la candy bar prácticamente vacía, o la cigar bar casi en el mismo estado que la mesa dulce,... (etcétera) Por eso os animo con los preparativos. Aunque a veces sintáis que nadie reconoce vuestro esfuerzo en los preparativos, que nadie está de vuestra parte o que nunca os dan las gracias por nada de lo que preparáis con ilusión, ya veréis que al final sí que será reconocido y agradecido (pero esto es un secreto, guardádmelo hasta pasado vuestro díaB).

Este fin de semana nos marchamos de luna de miel, que es nuestra recompensa. A la vuelta quiero preparar la crónica de nuestra boda con calma y también un post sobre la luna de miel para los que hayáis escogido el mismo destino (Costa Oeste de USA y Hawaii).

Hoy pongo el cartel de "Cerrado por Luna de Miel". El blog ya lleva en su haber más de 50000 visitas para lo que sólo puedo dar las GRACIAS.
¡Estaremos de vuelta en agosto! ;)










25 enero 2015

¡S.O.S! Kits de emergencia o supervivencia para bodas

Cuando repaso el check list que preparé hace unas semanas y que compartí con tod@s en el blog (puede descargarse de forma gratuita, lo explico en el post sobre la Planificación del Día B) veo que un par de días antes de la boda, es común que las novias preparen el llamado "kit de emergencia o supervivencia" para su gran día.

Se trata, ni más ni menos, de tener un neceser a mano con esas pequeñas cosas imprescindibles ante las situaciones que te hacen decir "¡Socorrooooo!". Porque de lo que se trata es de estar preparada y ser prevenida, de poder estar tranquila y disfrutar al máximo de la boda, le dedico este post al que será mi kit de emergencia.

Todo esto, además, lo haré extensible a los invitados e invitadas, porque los contratiempos pasan y nos ocurren a cualquiera de nosotros, seamos novios o invitados. Si bien no voy a preparar kits individualizados para cada uno de ellos y ellas, sí que tengo pensado colocar una cesta en cada baño e incluir algunos de estos "saca apuros".

Porque los zapatos nuevos hacen daño, porque cuando comemos fuera de casa podemos mancharnos, porque nos puede doler la cabeza o porque queremos retocarnos,... por esa y mil razones más, vamos a confeccionar el kit de la novia y el de los invitad@s.

LA NOVIA. SUS IMPRESCINDIBLES

Una amiga me regalo hace poco un neceser precioso del Primark que creo que me levaré ese día a la finca donde celebramos la boda. Pero... ¿qué meto en el neceser?


En mi kit de supervivencia de novia llevaré...

  • Maquillaje. Porque es una boda de día, dura muchas horas y hace calor, así que es probable que el maquillaje no permanezca intacto durante 12 horas.
  • Toallitas antibrillos. Tengo unas bastante económicas de Essence. En verano y con el sudor aparecen antiestéticos brillos, estas toallitas los eliminan, sobre todo, para las fotos.
  • Horquillas y gomas para el pelo. Los mechones rebeldes, melenas que se encrespan, ..., es mejor mantenerlos a raya.
  • Laca. Complementa justo el punto anterior, para que todo permanezca en su sitio.
  • Peine o cepillo.
  • Tampones, compresas, salvaslips, etc. Creo que no necesita explicación.
  • Pañuelos de papel.
  • Toallitas húmedas. Existen desde las toallitas de bebé, pasando por toallitas desmaquillantes, toallitas refrescantes o papel higiénico húmedo, toallitas íntimas, e incluso, toallitas quitamanchas. En Mercadona muchas de ellas se venden en sobres individuales y son muy cómodas y útiles.
  • Desodorante. Uno que no manche y que no irrite las axilas.
  • Perfume. Yo llevaré el mío habitual, prefiero no experimentar con perfumes el día de mi boda.
  • Pinzas para depilar. Para ese pelo que aparece de repente y queremos eliminar de raíz.
  • Espejo de mano.
  • Lima de uñas.
  • Lentillas, lágrimas artificiales/suero, gafas de repuesto, etc. Yo soy novia miope ;) así que ese día llevaré un par de lentillas desechables de repuesto, un colirio o lágrimas artificiales y las gafas, por si acaso.
  • Pequeño set de costura. Aguja, hilo, algún botón de recambio del vestido de novia, imperdibles y unas tijeras.
  • Medias de recambio y/o esmalte de uñas transparente por si aparece alguna carrera.
  • Chicles, caramelos de menta, o bien, colutorio. Podría llevar, además, el típico cepillo de dientes y dentífrico formato viaje o hilo dental. Al final ese día hablas con muchísima gente y besas a todos, mejor tener aliento fresco.
  • Y, además de lo que vaya en el neceser, llevaré también:
    • Zapatos planos o más cómodos para el cambio. Unas bailarinas, unas chanclas, unas all-star, incluso unas alpargatas o cuñas de esparto. Aún no lo tengo claro.
    • Minibotiquín. 
      • Tiritas y esparadrapo. Aunque parezca una tontería, el esparadrapo puede arreglar desde un problema con un dobladillo hasta un sujetador roto.
      • Aspirinas, antiácido, ibuprofeno, protector de estómago, etc.
      • After bite y/o repelente de mosquitos. Sobre todo en bodas como la mía, en verano y al aire libre.
      • Roll-on o spray anti rozaduras para los zapatos y para la piel (tipo Compeed): para evitar molestas heridas, ampollas, etc.
      • Caramelos o pastillas para la tos.
Imagen del blog de primerity.es

KIT SOS PARA INVITADAS E INVITADOS

Los kit de emergencia, en nuestro caso, los colocaremos, tal como comenté al principio de este post, en una cestita bien decorada con un cartel o instrucciones adjuntos, tanto en el baño de chicas como en el de los chicos (no nos olvidemos de los chicos, porque también sufren percances). Dejo una plantilla o propuesta de cartel o instrucciones, para todo el que quiera descargar el archivo (KIT SOS). Nuestra opción siempre es DIY ;) y quedaría algo así:


Visto en la Web de Hermanas Martín Martín

Otros novios prefieren entregar kits individualizados, los hay por 1,95 euros cada uno en páginas como miss-saturday.com o bodagraphic.com. (dejo fotos a continuación).



Volviendo a nuestra boda... ¿ y qué pondremos en cada cesta? Ahí va una propuesta... Por supuesto y como todo DIY, se hace a la medida y antojo de los novios. Como siempre digo, hay tantas bodas como parejas y cada una será perfecta si los novios son fieles a sí mismos.

Kit de chicas. Ibuprofeno/Aspirinas/Paracetamol – Tiritas – Imperdibles - Horquillas para el pelo   – Desodorante spray  – Tampones y compresas    – Lima de uñas - Pañuelos de papel – Toallitas quitamanchas- Pintalabios o bálsamo labial/vaselina - Cepillo de pelo - Kit de costura - Esmalte para uñas transparente  – Un frasco pequeño de colonia – Seda dental – Caramelos de menta para refrescar.

Kit de chicos. Ibuprofeno/Aspirinas/Paracetamol - Tiritas - Imperdibles - Pañuelos de papel -  Desodorante Spray - Toallitas quitamanchas - Gomina - Peine – Kit de costura – Esponja para zapatos - Seda dental - Caramelos de menta para refrescar.



Son cosas sencillas y básicas, pero necesarias (y nada caras), sobre todo si quieres que todo salga perfecto en vuestro gran día. Nada que perder y mucho que ganar, ¿no creéis?


06 diciembre 2014

Eligiendo la música para nuestra boda

El hecho de elegir a una empresa (o varias) que se encargue/n de la música de tu boda, no es ninguna tontería, todo lo contrario.

No sé cuántas malas experiencias me han contado: ceremonias que no se escuchan, canciones previamente escogidas que el dj no pincha en los momentos más importantes, barras libres insufribles, canciones confundidas,... Aunque desde la perspectiva de un invitado puede que no sea para tanto, lo cierto es que puede dejar un mal sabor de boca a los novios en su gran día.

Es importante elegir bien, profesionales del sector, pero también ser lo suficientemente confiados para delegarle un papel tan importante durante el día B. 

Nuestra boda, como he dicho en varias ocasiones, es una boda civil, que se celebra de principio a fin en una finca. Son doce horas de boda y la música forma parte de ella, de principio a fin.

En la zona de ceremonia hace falta sonido (altavoces, micrófonos, etc.) y ese trabajo empieza a contar (y a pagarse) desde el minuto uno. Al fin y al cabo, necesitas sonido para el oficiante de la ceremonia, para las lecturas y palabras de tu familia y amigos y para la música o canciones estratégicas de la ceremonia (de eso y del guión de mi ceremonia, hablaré más adelante). 

Hay novios que, además, escogen algún músico o algún cantante para que actúe durante la ceremonia (cuartetos de cuerda, coros rocieros, etc.), pero nosotros preferíamos contratar a un grupo en directo para la barra libre, algo animado. 

Estudiar la finca es importante y la distribución de espacios. Cuanto más divididos y distantes sean los espacios donde vas a celebrar cada cosa (ceremonia, cóctel, banquete, baile/barra libre), más equipos se necesitan y eso suma euros en el total.

Para nuestra boda en concreto, los equipos y personal para la ceremonia, cóctel, banquete y cuatro horas de barra libre nos va a costar (con IGIC) unos 600 euros. Si el día de nuestra boda hicieran falta más horas de barra libre, se pagan aparte. La empresa es conocida en Tenerife, se llama Musicalia. Aunque solicitamos otros presupuestos y alguno podía ser hasta 100 euros más barato, nos decantamos por ellos por su experiencia, por los medios con los que cuentan y porque están acostumbrados a trabajar con el grupo de música en directo que queremos para nuestra boda. Al final se trata de sumar y aunar esfuerzos y no de dividir y que cada uno vaya por su lado, que eso debilita y hace que la boda pierda y desluzca mucho.

Nosotros contactamos directamente con el grupo que queríamos que tocase para nosotros. No voy a desvelar su nombre porque espero sea un sorpresa para los invitados. Un consejo: si pueden contratarles de forma directa siempre ganas (en precio o en condiciones). Cuando contratas a un grupo para que toque en tu boda a través de una empresa (que puede ser la misma del DJ), esto es, con intermediarios, al final siempre pierdes. Pongo un ejemplo. Nosotros contactamos directamente con el grupo vía facebook y reservamos con ellos. Nos ofrecen dos horas, poniendo todo el equipo y todo lo necesario por 1500 euros. A través de la empresa que contratamos para el resto de la música de la boda cuesta lo mismo (1500 euros), sólo que hablábamos de una hora de actuación nada más.

Por si fuera de ayuda, ahí van unos cuántos consejos o ideas para elegir un DJ o empresa que pinche la música en tu boda:

  1. Lo ideal es que la empresa o DJ cuente con equipo o altavoces suficiente y distribuidos de tal forma que suene en todos los puntos del sitio donde se esté celebrando la boda, con independencia de que la ceremonia sea haga en un espacio, el cóctel en otro, etcétera.
  2. Las cuentas claras. El presupuesto debe encontrarse minuciosamente desglosado, incluyendo las sorpresas, extras así como posibles horas extra que no se encuentran incluidas en el precio contratado.
  3. Redacción de una lista de canciones que deben sonar en la boda sí o sí (sin discusión alguna) y dejar a libre elección del DJ las demás, pero siempre orientándole sobre el tipo de música que te guste a ti y a tu pareja.
  4. La edad media de los invitados. Si predominan invitados jóvenes es preferible música actual. Sin embargo, si la edad media es alta, quizás es más aconsejable un ambiente más tranquilo.
  5. El gusto musical de tus invitados. Una mala elección de la música puede acabar con la fiesta antes de tiempo. Nosotros a la invitación, de la que hablaré más adelante, añadimos un tarjetón a cumplimentar por los invitados en los que, además de confirmar su asistencia, también pueden proponer canciones o decirnos aquellas que no soportan. 
  6. Inclusión de variedad de canciones y estilos, desde los clásicos que suenan en bodas desde hace décadas hasta las canciones de la lista de éxitos del mes en el que se celebre la boda.
  7. Confianza. Es importante aprender y saber delegar en el DJ. Salvo para aquellos momentos "estrella" en los que los novios eligen, exigen y "mandan",  durante la barra libre y otros momentos hay que dejarle que haga su trabajo y confiar en sus elecciones. Al fin y al cabo, ya es conocedor de los estilos preferidos por los novios y sus invitados.
  8. Capacidad para desconectar y disfrutar de cada momento y de la banda sonora de tu día "B"

Otra cosa de la lista que tachamos. El siguiente post será sobre nuestra futura luna de miel ;)

P.D. En Spotify he creado una lista de canciones o playlist posible para nuestra boda. Se llama "Juntos es Mejor". Para tod@s aquell@s que quieran echar un vistazo, es totalmente pública.



11 septiembre 2014

¡¡¡El Catering!!!

Lo siguiente al lugar de celebración: EL CATERING

Cuando empezamos a organizar la boda, la primera intención era un hotel (como dije en el post anterior), por lo que nunca nos preocupamos de buscar sitio y catering por separado. Todo eso fue antes de decidirnos por una finca.

La finca que elegimos, Hacienda de San Felipe, no tienen ninguna empresa proveedora en exclusiva. Empezó nuestra andadura en el mundo de los catering.

Tal y como hice con las fincas, abrí otra hoja en mi libro de excel y empecé las comparativas. Si puedo y encuentro la manera, subo mis tablas (aún soy una novata en esto).

Tenía algunos presupuestos que nos pasó la finca y otros que habíamos obtenido de nuestras visitas a otras fincas y lugares de celebración. En concreto, comparamos las siguientes empresas:

- LA GAÑANÍA
- MAG CATERING
- EL MORTERO
- CUADRA DE SAN DIEGO
- LUCAS GAMONAL
- AZULON

Tenía también precios de Carlos Gamonal, pero lo descartamos porque se nos iba un poco. El de Lucas Gamonal fue el siguiente. Entiendo que los profesionales tengan imagen de marca y que el reconocimiento también supone un precio. Pero nosotros no podíamos pagarlo. Azulón tampoco nos convenció, aunque no fue por el precio.

Me quedaban los otros 4 y, si bien cuando sacas cuentas las diferencias no son tan grandes en cuanto a precio medio por invitado, empezamos a sacar los pros y contras.

Para no aburrir, al final nos quedamos con El Mortero.

¿Qué aspectos nos hicieron decantarnos por El Mortero?

  1. Las horas de barra libre. Es la mayor sangría de una boda. Sobre todo, si son muchas horas de fiestas y hay mucha gente joven que vaya a beber. Está claro que con la barra libre es con lo que hacen negocio los catering. En este caso, nos dejan comprarla a nosotros, por lo que sólo tendríamos que pagar dos camareros para servirla (85 euros/persona), comprar el hielo y alquilar la vajilla (vasos, copas, etc.) Sale muchísimo más a cuenta. 
  2. La recena o el resopón. Para las bodas de día, aunque no es una obligación... ya se sabe que son muchas horas y, aunque se coma mucho en el cocktail y el almuerzo, siempre con la bebida con el paso de las horas, dan ganas de picar algo. Pues bien, la recena nos la REGALA. Nos dan a elegir entre paella, una recena más clásica (caldo, sandwiches, etc.), un carrito de perritos calientes, etc. En el resto de empresas de catering, casi el precio medio es de 6 euros/persona.
  3. Menú degustación gratis y sin compromiso antes de la contratación.
  4. No exclusividades con nadie 
  5. En el resto de aspectos, más o menos andaba igual que el resto de nuestros favoritos de la lista pero al sacar las cuentas finales, resultaba ser el más económico.
La conclusión es que los catering no son nada baratos. La idea es buscar uno que en relación calidad/precio y prestaciones, sean las más ventajosas para los novios y en este caso Alejandro y su equipo lo han sido.

Es una decisión importante, al fin y al cabo, ellos no sólo van a controlar el cocktail, la comida y la barra libre (de los bloques más importantes y costosos de la boda) sino que en nuestro caso llevarían la ceremonia civil, la decoración, y el hilo conductor de todo.

Supongo que a partir de ahora nos espera un año de trabajo conjunto y de construir mucha confianza para el día B.

Eso sí, el alquiler de sillas y, especialmente, sillas con funda es ¡¡¡CARÍSIMO!!!. Creo que de media era tres euros y pico por silla... y aún más si añadías un lacito o una flor... ¡¡¡La Virgen!!! Y eso que sólo se alquilan para el 50% de los invitados.

Para aquellos que sientan curiosidad, la ceremonia civil en casi todos los catering cuesta de media entre 450-500 euros (sin maestro de ceremonias).

Lo sorprendente de todo es que casi no conseguimos fecha con el catering y eso que casi lo hemos reservado con 11 meses de antelación. Otra cosita de la lista tachada: ¡¡¡El catering!!! :)












28 julio 2014

Habemus Finca :)

Finalmente, hay finca y fecha: 4 de julio de 2015.

Esto significa que quedan, prácticamente, 11 meses para mi boda.

EL TIPO DE BODA

De las primeras cosas que decidimos tras la pedida fue el tipo de boda que nos gustaría celebrar. Creo que ambos estuvimos de acuerdo en que sería una ceremonia civil.

Una vez empecé a empollarme los blogs de bodas (Casarse en Canarias, Webnovias, Mi Boda DIY, Mi boda gratis, Una boda original, ...) algunos muy útiles por cierto, me entero realmente del proceso de gestionar el expediente en el Juzgado para poder casarnos. 

De un lado, me entero de que si te casas en el Juzgado es gratis (eso sí, algo más frío y menos solemne) pero, si das traslado del expediente al Ayuntamiento para casarte allí (por un concejal, por el alcalde, etc.), hay consistorios que te cobran una tasa por matrimonio, que varía de un municipio a otro, además del tiempo que lleva el traslado del expediente del Juzgado al Ayuntamiento y viceversa.

Decidimos que, en base a la idea que teníamos en la cabeza de la boda, nos casaríamos en el Juzgado. Vamos allí, firmamos en la más estricta intimidad, junto a la familia más directa y, el fin de semana a continuación, celebramos la boda con toda nuestra gente, familia y amigos, con un breve acto inicial de intercambio de votos (muy americano), oficiado por un amigo nuestro y posterior banquete-fiesta.

Ya habíamos estado en la última feria de bodas, FEBODA, a finales del año pasado (por friki, porque hasta diciembre no fue la pedida, pero ya en la primera entrada me declaré fan de todo este mundillo). Allí nos enamoramos del Hotel Sheraton La Caleta. La verdad que todo lo que buscaba y miraba en torno a ese hotel y las bodas que celebraba allí, me encantaba.

Desgraciadamente, una de las primeras cosas que haces tras plantearte dar el "sí, quiero" es sentarte a hacer el presupuesto. Toda una dosis de realidad. Cuando te planteas la boda que sueñas y el número, estimado, de invitados, los pies bajan a la tierra inmediatamente.

EL TEMIDO MOMENTO DEL PRESUPUESTO

Nosotros pagaremos nuestra boda. En principio, no contamos con dinero ahorrado, así que empezamos a apretarnos el cinturón desde enero de este año y hasta julio del que viene. Total: año y medio.

Vamos a hacer un sacrificio grande. Si bien los dos trabajamos, que ya es bastante, no contamos con dinero de la familia. Si luego llegada la fecha de la boda, nos cae algún regalo, bienvenido sea. Quien se meta en este aventura debe hacerlo convencido. No puedes pretender organizar una boda y ganar dinero con ella o que te paguen la boda familiares y amigos. Ni siquiera puedes ir con la idea de cubrir gastos, tal y como está la cosa.

Vuelvo al tema, que me voy por las ramas. El caso es que te sientas a hacer presupuesto y empiezas a sumar: ceremonia civil en el lugar de celebración, más banquete y barra libre para/en torno a 120 personas, música, fotografía/vídeo, vestidos, alianzas, viaje de novios, papelería, floristería y otros gastos varios. Empezamos a sudar.

El Sheraton era maravilloso pero, con todo el dolor del corazón, se salía del presupuesto. Nos planteamos otros hoteles (el H10, el Iberostar Mencey y alguno más) pero, en verdad, ninguno tenía unos espacios para ceremonias civiles que nos terminaran de encantar. Pasamos entonces a las fincas.

LAS BODAS CIVILES EN FINCAS.

Hay algo que me chocó desde el principio. Tenías que alquilar la finca el día de la boda y, el precio, prácticamente, en la totalidad de las que hemos consultado, no es precio fijo (salvo que tu boda sea muy, muy, íntima), sino que pagas una cantidad por invitado -más el IGIC (para Canarias, por supuesto)-. Esto se traduce en que la media de las fincas cobra entre 10 y 12 euros por persona (aunque alguna te hace alguna rebaja por cada niño). Pues bien, para una boda de 120 invitados, la broma te viene saliendo desde 1200 hasta 1500 (más IGIC, insisto).

Me permito hacer un inciso para introducir la primera regla para todo/a el que se mete en este fregado:

REGLA Nº1. CALCULAR SIEMPRE TODOS LOS PRECIOS INCLUYENDO LOS IMPUESTOS.

Si ya lo del alquiler me chocó, lo segundo aún me tiene hablando sola. Entiendo que los propietarios de las fincas cobren un canon en concepto de alquiler del lugar de celebración, especialmente, si luego el catering pertenece a una empresa que nada tiene que ver con los propietarios de la finca. Sin embargo, las fincas que, a su vez, tienen en exclusiva a un único catering o catering propio, ¿por qué cobran alquiler y, aparte, el precio del menú por invitado? Si les eliges a ellos, ya estas entrando por el aro. No entiendo por qué pagar concepto de alquiler y concepto banquete y celebración aparte, como si se tratara de empresas diferentes. Presupuesta un precio medio por invitado y punto, ¿no? Es como si los hoteles me cobraran el alquiler del espacio y, aparte, el banquete y la fiesta. Por más que le doy vueltas no lo entiendo. Lo siento.

Decidimos no mirar todas las fincas de la isla. Una de las primeras cosas que aprendes de los blogs de bodas es a seleccionar entre 3 o 4 proveedores para cada cosa. Si no, es un desgaste físico y psíquico. Vimos unas cuantas fincas: Jardines de Franchy, Gañanía, Villa Tejinera, Hacienda de San Felipe y, contactamos, sin poder visitarlas, la Finca Zamora y Finca Punta del Lomo.

Todos son lugares preciosos pero, finalmente, nos decantamos por la Hacienda de San Felipe. Se ajusta a nuestras necesidades, el espacio está muy bien distribuido y nos da todas las facilidades del mundo, entre ellas, la principal, no exigirnos exclusividad con ningún proveedor.

Voy a dejar unos pequeños consejos o pasos para seleccionar la finca, o bien, el lugar de celebración. Los pasos son para torpes o novatos, como yo :). Estos pasos son:

  1. Pregunta por los límites de horario y el número de horas que incluye el alquiler del sitio. Te puedes llevar una sorpresa por pago de horas extra si la fiesta se alarga :O
  2. Pregunta si puede haber más de un evento al día, o bien, si tienes la exclusividad sobre el espacio.
  3. Pide los precios con los impuestos incluidos (que luego al añadir los impuestos es un pico con el que, en un principio, nunca cuentas)
  4. Fíjate si el sitio es accesible. Igual no hace falta, pero hay que pensar en los mayores y en las personas que no tienen facilidad para moverse o alguna discapacidad.
  5. Igual que piensas en los mayores, piensa en los niños y si éstos tienen sitio donde estar. Que ese sitio no esté distanciado del resto y así que sus padres puedan echar un vistazo mientras juegan.
  6. Pregunta por las posibles ideas que tengas para tu boda y hasta qué punto tienes libertad de llevarlas a cabo por tu cuenta, por ejemplo: decoración, música en directo, si aceptan animales, si dejan utilizar fuegos artificiales, llevarte tú misma la barra libre, o la tarta, o el candy bar,... Estoy intentando cubrir muchas posibilidades, pero seguro que se me quedan por el camino. Lo importante, preguntar si puedes hacer todo aquello que tienes en mente.
  7. Pregunta si hay exclusividad con algún proveedor. Parece una tontería, pero muchas tienen exclusividad con wedding planners, empresas de catering y, la mayoría, exclusividad con la empresa de música/sonido/DJ. A mi, particularmente, me parece una dictadura. Me gusta que me den la opción de poder elegir lo que quiero en cada momento. Y, por supuesto, no me gusta que me impongan los servicios de un grupo o de un wedding planner. Los wedding planner son fabulosos y una ayuda incondicional, pero prefiero que no me impongan su contratación. Si lo hago, finalmente, será porque yo lo decido o lo necesito.
  8. Pregunta por imprevistos, especialmente, si llueve. Es imprescindible tener plan B y saber, en el caso de tener que montar carpas o pérgolas, cuánto te cuesta el plan B.
  9. Pregunta los "pluses" por determinados detalles de decoración, o bien, iluminación adicional que necesite la finca (especialmente, durante la noche). Parece una tontería, pero, de repente, el paseo o la platanera preciosa durante el día, por la noche se convierte en un lugar oscuro donde no ves donde pisas.
  10. Fíjate y, si no, pregunta, por el aparcamiento.
  11. Pide fotos o vídeos o muestras de cómo se han montado y celebrado ceremonias civiles y los banquetes.
  12. Si el lugar del baile o del banquete es un salón, fíjate si tiene ventanas, está bien ventilado y, si te casas en verano, si dispone de aire acondicionado.
  13. En el caso de los que nos casamos en el lugar de celebración, si los novios disponen de alguna estancia donde prepararse, o bien, un aseo propio.
  14. Pregunta por las condiciones de pago y firma siempre un contrato de reserva.
  15. ¡Pide facturas de todo!
Si, al menos, mi experiencia puede servir de algo a quien pueda leer esto, me daré por satisfecha.

Lo dicho, tras poner en práctica los pasos anteriores, finalmente, HABEMUS FINCA (Y FECHA): 4 de Julio de 2015 en Hacienda de San Felipe. Dejo el enlace de su página Web (por si interesa).






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